Una señal milenaria
La Creu de la Beguda situada en la entrada de Vilaseca por La Pienda playa, en la avenida que se conoce como Raval de Mar, fue lo que hoy en día sería una señal de tráfico. Estas cruces señalaban el fin o el principio de un municipio o sustituían a otros indicadores anteriores que señalizaban los caminos.
El actual municipio de Vilaseca estaba formado el siglo pasado por diferentes núcleos de población independientes pero con múltiples lazos entre sí. Esta estructura urbana arrancaba de las repoblaciones medievales.
La cruz situada en el cruce de caminos indicaba que había una población cercana, a parte de ejercer de guía que separaba los territorios municipales.
Concretamente la Cruz de la Beguda era un límite entre los antiguos territorios de Salou, Vila-seca del Común y Vila-seca de Solcina. De antaño su situación era estratégica y seguramente tomó este topónimo (Beguda en catalán significa bebida) como consecuencia de estar junto al Camino de las Eras o del Camino del Pinar, esta cruz seria el lugar escogido para hacer una parada en el duro trabajo en el campo y tomar un trago o refrigerio.
Aunque desfigurado el entorno por las modernas vías, la Cruz de la Beguda de Vilaseca señala un cruce milenario de caminos.








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